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mayo 30, 2022

Rojo

Intenso.
Una estrella, una boina. Suave como el terciopelo.
Avasallante, como una revolución.
Con olor a tierra trabajada. Sembrada y cosechada por pueblo. Por cabecitas negras que llegan en aluvión.
Felicidad que irrumpe así, sencilla, frágil pero potente.
Rebelde. Rebeldes. Yo. Nosotros.

Mary Brucculeri - Taller de la Luna



mayo 23, 2022

Parte de una misma trama

 


Enciendo una luz. Dejo mis cosas y todo empieza. ¿Cuántas veces hemos empezado las cosas así? Iluminando un sector, que es más amplio de lo que parecía. Dejando las prendas para que descansen, desnudándonos ante los otros. Cuántas veces hemos empezado las cosas así. Lo sabemos, en el fondo lo sabemos.

Parte de una misma trama. Hilos que vienen a componer un tejido. La palabra texto es, de hecho, tejido. Dice el diccionario etimológico: tejer, trenzar, entrelazar.

Así somos y esto es lo que somos. Lo que van a escuchar ahora no es más que una muestra de nuestro trabajo juntos durante dos años. Podría decirles muchas cosas de este tiempo. Que empezamos en medio de la desolación y el aislamiento, que la pandemia nos acercó haciendo lo que más nos gusta, tomando la decisión de descubrir qué es un taller de escritura, qué podemos hacer nosotros con eso. Podría contarles que nos hicimos amigos y amigas, que nos acompañamos, que aprendemos mucho de lo que leemos, de lo que nos leemos y también de las personas que somos. Que podemos mezclar las teorías con las ficciones con los poemas con las anécdotas con las entrevistas con los cuentos con los dibujos con los chistes y todo eso es lo que somos. Parte de una misma trama.

Así nos conocimos. Podría contarles muchas cosas. Que tardamos casi un año en vernos las caras en vivo (y solo algunos). Que alguien bromeó diciendo que al fin comprobábamos que teníamos piernas y que incluso hicimos el chiste de sacarnos una foto de zoom mostrando solo los pies. Todavía no lo hicimos. Quizás no lo hagamos, no sé. Ahora nos vemos las piernas un poco más seguido. Aunque seguimos por zoom. 

Podría contar todas las veces que me sentí cansada, abrumada, afligida y al entrar en el taller cambié absolutamente de ánimo, de aspecto, de energía. Eso son. Un gran amor para cuidar y para cuidarme. Parte de una misma trama. 

Y también podría contar la distancia que veo entre aquellos primeros textos de mayo del 2020 y estos que escriben hoy, sin desmerecer a ninguno, por supuesto. La distancia está precisamente en que pudieron ver todo lo que podían hacer. Nadie debería no intentar. Nadie debería hacer menos de lo que puede hacer. Y yo los vi. Y lo más importante: ellos se vieron. Ustedes se vieron. Cada uno a sí mismo y cada uno a sus compañeros. Y así fue que un día armamos una revista digital, que fueron cuatro luego, una por estación; y llegó el blog y las redes sociales, cada uno haciendo su parte. Parte de la misma trama.

Podría contarles que al cerrar cada encuentro doy la consigna de escritura para la semana siguiente y todos ponen la que yo llamo “cara de consigna”. Así, serios, un poco asustados como si la consigna los fuera a morder. Y acaso así sea. Bien mordidos por la consigna, que nos ataca los talones y nos baja las medias para que nos quedemos descalzos, en el piso fresco, lápiz en mano, en patitas como vinimos a este mundo. 

Cara de consigna. Imagínense las caras de esta gente cuando les dije que podían publicar juntos un libro. Desde ese momento hasta hoy pasaron tantas cosas. Podría contarlas todas, pero nos quedaríamos a vivir en este centro cultural. El centro cultural Leopoldo Marechal. Marechal, el enorme poeta argentino que escribió un día: “cada noche en su mañana estriba, de todo laberinto se sale por arriba”. Parte de la misma trama. 

Ahora las autoras y los autores van a leer algunos fragmentos que seleccionamos para que ustedes los conozcan. Armamos esta rueda de lectura como una sola, como un solo texto. Les pido que contengan sus deseos de aplaudir hasta que apaguemos la lámpara. Así van a poder apreciar la fluidez de un solo texto hecho por dieciocho voces. Dieciocho voces bien distintas, tan hermosas, tan queridas.

Prof. Marcela Minakowski - Coordinadora


(Palabras leídas en la presentación del libro Del mate a la luna)


mayo 22, 2022

¡Presentamos nuestro libro!

 Finalmente, llegó el gran día: el sábado 14 de mayo nuestro libro vio la luz. Lo presentamos en una sala colmada de familiares y amistades que vinieron a acompañarnos y a escucharnos leer. Fue un sueño hecho realidad, una tarde noche que vamos a guardar en nuestros corazones por siempre. Casi sin conocernos, porque los talleres son virtuales y tuvimos muy pocas reuniones presenciales, se armó un grupo muy unido, con la misma pasión, las mismas ganas y el mismo empuje. Todo se hizo a pulmón y en equipo.


La emoción de ver por primera vez al libro impreso


El equipo de Del mate a la luna preparando los libros para ser entregados







La sala se llenó de familiares y amistades


Marcela Minakowski abrió la presentación leyendo unas palabras muy sentidas, donde se ve reflejado el espíritu de los talleres.



Después, cada uno de nosotros leyó un fragmento de algunos de nuestros textos publicados:

Denisse Cutulli

Karina Zangaro

Romina Gil

Liliana Taranto

Sabrina Blanco

Laura Martínez

Carlos Zerzer Agosti

Gladys Di Salvo

Oscar Cesareo

Rita Lugones

Belén Luraschi

Ariadna Boza

Martín Raimondi

Susana Palacios

Gisela Cairo

Adriana Sicilia

Gustavo Duffau

Claudia Velázquez


Y como cierre, Delfina Casetta nos deleitó con su dulce voz



Queremos decir un GRACIAS así de grande a:

- Diego Valenzuela, Intendente de Tres de Febrero, por sus cálidas palabras hacia este grupo;

- la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad de Tres de Febrero por acercarnos los talleres de iniciación a la escritura y por brindarnos la sede del Centro Cultural Leopoldo Marechal para esta fiesta;

- la Directora de Cultura de la Municipalidad de Tres de Febrero Lic. Nicole Berns, por su calidez y predisposición, por ayudarnos desde las sombras a solucionar un problema técnico y por sus palabras hacia nosotros;

- Roberto Martínez, nuestro editor, que con tanto cariño y paciencia aguantó nuestra ansiedad, nos hizo una edición preciosa de nuestro libro y grabó toda la presentación;

- Gustavo Formica, que se puso la diez y nos transmitió en vivo para Instagram;

- Ariel Aso, Juan Manuel Martínez y Darío Prone, que se colgaron las cámaras al cuello y nos hicieron un registro fotográfico súper completo;

- Luz, por darnos una mano en la venta y entrega de los libros;

- Delfina Casetta, por regalarnos su repertorio;

- y finalmente, el GRACIAS más importante, a nuestra profe Marcela Minakowski, por estar, por confiar, por ponerse este proyecto al hombro, por su guía y su luz. Sin ella, nada de esto hubiera sido posible.

Si no pudiste venir, o si estuviste y querés revivirlo, te invitamos a que te prepares algo rico y hagas click acá.

El libro está agotadísimo, gracias a quienes compraron su ejemplar, esperamos que lo disfruten. ¿Te quedaste sin el tuyo? No te preocupes, se feliz: ¡Roberto nos avisa a viva voz que ya entró a imprenta la segunda tirada! Ahora sí, no te duermas, si querés un libro, lo único que tenés que hacer es contactarte a través de Instagram, Facebook o enviarnos un mail. ¡Después no digas que no te avisamos!

Todavía seguimos caminando por las nubes, pero apenas toquemos tierra nos pondremos a preparar el próximo número de la revista.

¡Nos leemos pronto!

mayo 17, 2022

Rituales de escritura: Carlos Zerzer Agosti

El escritorio de Charly
    
    Tengo un humano del que tomé posesión hace dos años. Por aquel entonces, yo era muy pequeña y sólo sabía esconderme. Mi lugar preferido era debajo del sillón. Cuando él me mostró que no me tenía miedo, elegí mejor acercarme al escritorio. Desde que lo conozco se pasa horas y horas sentado frente a un espejo que tiene otro mundo detrás. Sobre el escritorio hay un lugar con muchos botoncitos que permanentemente golpea a casi todos, pero usa sólo dos dedos del montón que tiene. Ya me acostumbré a su sonido. Mi lugar de descanso elegí ubicarlo sobre un aparato que él llama impresora y usa poco. Para que funcione lo tiene que castigar un poco y decirle muchas palabrotas, entonces si, con un ruido desagradable comienza a tirar unos papeles blancos llenos de manchitas negras. Le escuché decir cuando le habla al espejo que algún día será un libro.
    Antes de sentarse prepara un tarrito con un palito que chupa. Es el momento en que aprovecho para dormir una siesta matutina, porque sé que por un buen rato sólo va a estar atento a la ventana, al espejo y a los botoncitos. Desde una caja grande aparece un sonido que me duerme y que él llama “qué linda música”.
    Me gusta que escriba, porque me hace mucha compañía.