diciembre 13, 2021
Cierre de los talleres: ¡Hasta el año que viene!
¿Dónde irán las palomas?
-Su cuerpo dejó de funcionar, ya no es más una paloma, ahora está en otro lugar.
Eso me dijo mi papá mientras mirábamos una paloma tirada en la calle.
Esa paloma estaba ahí.
En la calle. Estaba rota.
Así la veía yo.
No intentaba moverse ni escaparse como las otras.
No se quejaba por las lastimaduras como lo haría yo. No sé si las palomas se quejan por algo.
Estaba quieta, al sol.
No entiendo dónde está o en qué se transformó ahora. Porque yo sigo viéndola.
Las otras la ignoran. Ya no la siguen.
No les interesa porque está quieta o porque ya no es una paloma. Aunque se siga viendo como paloma.
Las que se mueven se persiguen entre ellas y las quietas se juntan en algún lugar.
Pero ésta aún sigue ahí.
No picotea el piso. ¿Qué va a pasar cuando tenga hambre? Alguien la tendría que ayudar a comer o a moverse de donde está.
Veo que alguna pluma se mueve. El viento la ayuda ahora.
De a poco es olvidada. Su cuerpo roto deja de parecerse a lo que era. Ya no necesita comer ni moverse. De a poco se olvida de ser una paloma para ir a otro lugar donde siendo paloma no podría.
noviembre 29, 2021
El tío Toto
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Toto era mi tío pero no era mi tío, yo lo quería mucho y le decía tío porque todos en casa le decían así, pero un día pregunté si era el hermano de papá o de mamá (porque en la escuela hicimos el árbol ese de la familia que no me acuerdo como se llama) y me dijeron que no era el hermano de nadie, y yo dije ¡pero le decimos tío Toto! y mi abuela dijo que eso era porque lo queremos mucho, entonces yo pregunté de vuelta ¿pero es mi tío o no es mi tío?, y la abuela dijo que sí pero no y no entendí, pero igual era cierto que yo también lo quería mucho así que le seguí diciendo tío Toto.
Una vez no me dejaron ir a su casa, que quedaba al lado de la nuestra, porque Toto no se sentía bien, y pasaban los días y no me dejaban ir a verlo ni a jugar a la pelota con él en el comedor de su casa. Me gustaba ir porque era divertido cuando Toto se reía a carcajadas porque la tía Rosa, que tampoco era mi tía, se enojaba y gritaba finito cuando tirábamos todo con la pelota. Pasaron un montón de días y no me dejaban ir a ver al tío, hasta que sonó el teléfono y cuando mamá atendió se puso a llorar, y cuando la abuela preguntó que pasaba mami dijo “Toto partió” y las dos lloraban. Yo preguntaba y nadie contestaba, pero algo raro pasaba porque me empezó a doler la panza y la garganta. Me quedé dormido en el sillón, cuando me desperté estaban mami, papi y la abuela sentados mirándome con cara triste, entonces papi dijo que el tío Toto se sentía muy muy mal, los doctores no lo pudieron curar y se fue al cielo. ¿Cómo se fue al cielo, en avión? ¿y cuándo vuelve? pregunté, y me dijeron eso, que se lo llevaron los angelitos. ¡Pero Toto es muy gordo! ¿cuánta fuerza tienen los angelitos? A mí me parecen chiquitos para tener tanta fuerza… ¿y por qué no va a volver? ¿se portó mal y no lo dejan salir? ¿o la tía Rosa se enojó mucho porque tiró todo con la pelota y lo mandó en penitencia con los angelitos? Todo eso preguntaba yo y papá dijo que ahora no entiendo, pero cuando sea más grande voy a entender, y me mandó a dormir, que al otro día había que ir temprano a despedir al tío Toto.
No entendí nada, me quedé con los ojos abiertos pensando cómo habían hecho los angelitos para subir hasta el cielo cargando a Toto en sus alitas, y pensaba también que le iba decir a la tía Rosa que lo perdonara así lo dejaban volver. Al otro día nos cambiamos y fuimos a un lugar que se llamaba cementerio. Cuando vi a la tía Rosa fui corriendo a decirle que dejara volver a Toto, que no íbamos a tirar más las cosas con la pelota. Ella se puso muy triste, tenía lágrimas por toda la cara, y me dijo:
--Mi amor, no estoy enojada con el tío, él se fue al cielo porque se murió.
Mamá me agarró de la mano y me llevó con ella un poquito lejos de la gente, que era mucha, y estaban todos tristes. Nos sentamos en un banquito parecido al que había en la plaza, mami se puso muy cerquita de mi cara y me dijo:
̶ Chiquito, el tío Toto se murió y se fue al cielo, así que ahora está mejor, ya no le duele la panza ni nada.
̶ ̶ ¿y acá qué estamos haciendo?
̶ Acá vamos a dejar el cuerpo del tío y cuando quieras lo podemos venir a visitar, y traerle flores.
̶ ¿Entonces el tío se murió, se fue al cielo y ahora su cuerpo está acá?
̶ Sí.
Me quedé mirando lo lejos que estaba el cielo, miraba la tierra, miraba el cielo, miraba la tierra… Ahí entendí: el tío Toto se fue al cielo con los angelitos, pero como era muy pesado no lo pudieron agarrar bien y se les cayó. Por eso se murió. ¡Mirá lo lejos que está el cielo!
Adriana Sicilia - Taller del Mate
noviembre 22, 2021
La casa
noviembre 15, 2021
Muffins de limón
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Como si fuera poco lo que tenía para hacer ese día, le tocaba llevar algo para compartir. Nunca fue de ofrecerse, pero ya no podía seguir esquivando el bulto como quien dice. Así que sacó tiempo y ganas de donde no tenía y se dispuso a hacer unos muffins de limón y amapola. Abrió su recetario de meriendas saludables y empezó.
—mafins de limón y amapola un limón pelado pero voy a usar este medianito porque la otra vez tenían mucho gusto a limón y encima era muy ácido espero que este esté más suave veinte gramos de leche en polvo un huevo y que fue primero el huevo o la gallina y la importancia que el ser humano le da a los orígenes a los inicios de las cosas creo haberlo estudiado en la secundaria en análisis de las organizaciones que en el boletín lo habían abreviado anal orga y era el chiste de cada entrega de boletines el comienzo de las instituciones y por que los clubes tienen fecha de fundación y cuanto más antiguos más importantes y después dicen que lo viejo no sirve aunque una cosa es algo viejo y otra cosa es algo antiguo
—dos cucharadas de edulcorante siete gramos de semillas de amapola creo que la amapola es la flor del flagüers de kenso que rico perfume todavía tengo un poco del que me regalaron hace nueve años no tiene fecha de vencimiento y no me da alergia y el olor es el mismo asi que lo sigo usando en el mago de oz doroty se queda dormida en un campo de amapolas y me habían dicho que eran flores que te drogaban porque cuando era chica todo era droga las figuritas de frutillitas con el raspá y olé seguro tenían droga igual quien querría a niños drogados por ahí y popeye comía espinaca con droga aunque eso no estaría tan errado porque se la metía por la pipa y los consejos de mi abuela nena no aceptes caramelos de nadie porque te pueden drogar el mago de oz hace poco vi oz el poderoso con yeims franco y ay dios que sonrisa tan hermosa y perfecta y natural no como la mayoría de los famosos que tienen los dientes hechos como en la serie esa de los vikingos que todos tienen una dentadura perfectamente hecha en el siglo veintiuno y abdominales bien marcados como si en esa época hicieran ejercicios de gimnasio o comieran vegetales que fueron grandotes y musculosos seguro pero los abdominales solo se marcan con ejercicios y dieta saludable como dice el personal trainer que sigo en ínstagram que los abdominales se preparan en el gimnasio y se definen en la cocina y esos vikingos dele que dele a la cerveza y a la carne asada
—harina polvo de hornear y los pongo en los moldes de silicona para mafins no les voy a poner pirotín porque se me pegan al papel que no debe ser manteca porque si no no se pegaría y los meto en el horno por treinta minutos pero los voy a dejar veinte porque la última vez me quedaron secos y lo único que falta es que me critiquen los mafins con las pocas ganas que tengo de cocinar.
Sabrina Blanco - Taller del Mate