Páginas

marzo 16, 2024

Días perfectos

 


Película: Dias Perfectos 

Año: 2023

Director: Wim Wenders

Origen: Japón/Alemania


Todos los días pueden ser perfectos

Este film cuenta la historia de un hombre maduro y solitario con un trabajo rutinario y que para muchos podría ser hasta humillante, en una de las ciudades más avanzadas en tecnología y confort. Sin embargo, él lleva una vida feliz, austera y tranquila disfrutando a cada momento de lo más valioso que tenemos, el presente, conectando con su ser desde el silencio, la naturaleza, la música, la literatura y la fotografía (saca fotos a la luz del sol que se filtra a través de las hojas de los arboles). Si bien es un hombre solo por elección, sociabiliza con otras personas desde la educación y el respeto. Poco sabemos de su historia, solo aparecen sueños o recuerdos (en imágenes en blanco y negro), y algunos diálogos cortos, por ejemplo, entre él y su sobrina que hablan de “mundos diferentes” dentro del mismo mundo, o una pequeña conversación con su hermana que nos da una pauta sin mucho detalle de cómo puede haber sido su vida anterior. En una escena se puede apreciar la empatía del protagonista que a pesar de sus pocas palabras logra darle un momento de alegría a un enfermo con cáncer terminal. La película es sencilla y muy profunda, con una música de los años 70, que transcurre sin sobresaltos invitándonos a pensar cuanta responsabilidad hay en nuestra felicidad diaria, en un mundo siempre apurado, manipulado desde las redes sociales, totalmente desensibilizado que nos obliga a vivir desde la mirada externa.

 En la escena final, solo se ve el rostro del protagonista, que expresa magistralmente todo lo que siente atravesado al espectador.

 Quizás si nos detuviéramos en la contemplación íntima de aquello que nos conecta con nuestro ser, encontraríamos las herramientas que necesitamos para entender y sentir que todos los días pueden ser Perfectos




Un resplandor 

baila entre las ramas

la luz llega hasta mis huesos

el mejor paisaje

es el que llevo adentro

el tiempo es mi aliado

                          el ahora

juego con la palabra 

juego con la música   las imágenes 

las sombras de los demás

no son más oscuras que las mías

me rebelo 

no creo en la rutina

creo en los milagros

cada amanecer es testigo

de mi mundo 

             y con eso alcanza


Laura Martínez

Taller del Mate




noviembre 30, 2023

30 de noviembre: DÍA NACIONAL DEL MATE

 Hoy, en el Taller del Mate, le hicimos honor a esta noble infusión en su día 🧉




Que siempre tengamos un matecito para compartir o que nos haga compañía. ¡Feliz día, materos!




noviembre 25, 2023

Bloqueo del escritor

 Mis amigos creen que porque escribo las ideas se me caen a mares. Más de una vez, en alguna sobremesa, me han pedido que les cuente alguna historia y casi nunca sé qué decir. No me creen cuando les digo que los cuentos llevan mucho tiempo, que no es fácil encontrar las palabras justas o crear la atmósfera propicia. Por ejemplo, ahora mismo estoy dando vueltas con una historia que quiero escribir y a pesar de tener la idea en la cabeza, no puedo darle forma. A veces se me ocurren cosas cuando no estoy en mi escritorio. Me pasó el otro día, que se me cruzó una idea, que consideré brillante para mi historia, cuando me estaba duchando. La repetí varias veces en voz alta para no olvidarla, como cuando estudiaba para los exámenes. Cuando salí del baño, apurado para escribirla, la Flaca me llamó desesperada desde la cocina: se le estaba viniendo encima la alacena y ya no podía sostenerla. Se me fue la idea y no la volví a recuperar. 
Mi personaje estudia en la universidad y lee en los ratos libres, por ejemplo, en el colectivo. Ahora que lo pienso, es increíble la cantidad de tiempo que lleva trasladarse en el conurbano. Por eso, mi protagonista viaja siempre con un libro, para habitar esos tiempos muertos. En estos momentos está leyendo It, de Stephen King. Tan metido está en la novela que no escucha al chofer quejarse con otro pasajero por las obras en las calles que hacen que tenga que cambiar el recorrido. Ni a una señora apurarse a tocar el timbre porque el nuevo rumbo no la deja tan cerca de su destino. De repente siente una mano sobre su hombro y se sobresalta. Un muchacho le dice que el chofer le está hablando. Le pide disculpas por no prestarle atención. El colectivero le repite, de mala gana, que si va a la universidad se tiene que bajar ahí, que a cinco cuadras es lo más cerca que lo puede dejar. Guarda el libro en la mochila y se baja. Stephen King lo perturba, cada vez que lee uno de sus libros, se sugestiona, se imagina que le sucede todo lo que pasa en la historia. Por eso, al bajar del colectivo, se sube la capucha (porque, por supuesto, se largó a llover) y apura el paso mientras mira a cada lado rogando, al santo que lo quiera escuchar, que no se cruce con el payaso. 
Y hasta ahí llego, porque no puedo avanzar más. A medida que mi personaje corre, yo me ralentizo. O me interrumpen, como en estos momentos, que la Flaca me manda un mensaje pidiéndome que la vaya a buscar porque se largó a llover y no quiere viajar en colectivo con los chicos. En 5 salgo, le contesto.  Me pongo la campera, me subo la capucha, agarro las llaves del auto y salgo. Lo veo a Jorgito, el nene de la esquina, vestido con sus botas de lluvia y su piloto amarillo, corriendo junto a un barquito de papel que navega por la zanja. Quiero gritarle que tenga cuidado, pero un globo rojo me distrae y cuando vuelvo, a Jorgito lo perdí de vista.


Romina Gil
Taller el Megáfono al Sol


noviembre 23, 2023

Mudanzas

 Los visillos se descorren con indisimulable disimulo cuando alguien se muda al pueblo

Murió en la misma casa en la que había nacido: nunca conoció el mágico vértigo de una mudanza

¿Se mudan con nosotros los fantasmas?

No se olviden de cargar a sus muertos en el camión de mudanzas

Un vestigio, un trazo, una señal, una marca, traza, sutura, surco, llaga, fósil, reliquia, secuela, una pista, un quebranto, una filigrana, se nos traspapelan en cada mudanza.

Capa sobre capa, la casa escondía el recuerdo de cada uno que había vivido en ella: algunos ya desdibujados, otros tan nítidos que, quienes se mudaban, creían que los anteriores habitantes se habían quedado para darles la bienvenida.


Desde su ventana en el segundo piso, registraba con admirable memoria a cada uno de los nuevos vecinos que llegaban al consorcio y a todo lo que traían en la mudanza. El día que murió, sus familiares descubrieron una habitación llena con lo que había acumulado con los años; los consorcistas reconocieron con asombro mucho de lo que habían perdido misteriosamente  a lo largo del tiempo: cucharas, floreros, libros, relojes, macetas, juguetes, dientes de leche, fotos, abanicos antiguos, camafeos, relicarios, cartas de amor, servilletas con besos estampados, un diario íntimo, flores secadas entre papeles, cajitas de música, alhajeros, estampitas con vírgenes varias, manteles bordados a mano, un espejo con ilustraciones de nácar, licores añejados, patas de conejo, collares de perlas y de coral, platería, pañuelos de seda, perfumes desvanecidos, mechoncitos de pelo envueltos en papel de seda.


Marisa Molina
Taller de la Luna



noviembre 21, 2023

Antena onírica

El mal tiempo no existe

la lluvia es la clave

mantener la azotea en forma

Hola, ¿avión? ¿Vienes de China?

Encontré la piedra en la tienda.


El mal tiempo no existe

el invierno es la clave

mantener los patos pedaleando

¿Hola, agua? ¿Mi padre te trajo?

Encontré el chocolate caliente.


El mal tiempo no existe

el pozo es la clave

mantener la mente dulce

¿Hola, madre? ¿Me hablaste de historias?

Encontré la manzana al pie del árbol.


El mal tiempo no existe

la altura es la clave

mantener los ojos bonitos

¿Hola, magia? ¿El ascensor tiene antena?

Encontré una mujer que me gusta.


El mal tiempo no existe

el amor es la clave.



Charly Zerzer Agosti

Taller del Mate




noviembre 20, 2023

Sueños animados

 El sonido es el de siempre. Murmullos que no dicen nada, ruido a mate y bombilla, baldes volcando arena. Apenas los puedo escuchar porque hay uno superior, supremo, omnipresente. Un sonido que relaja o asusta, un sonido que da paz o violencia: el mar en todo su esplendor. Y a mi derecha, un acantilado infinito, asfixiante.

Las olas parecen crecer sin parar y el mar cada vez muestra más su poder. La imagen es la de siempre: yo parada entre el mar y el acantilado, las olas ganando espacio. De repente el mar golpea el acantilado y se lleva todo lo que está en el medio, incluso a mí, incluso los baldes, los mates, las sombrillas… Todo se vuelve caos y ausencia.

Me despierto de golpe con un peso en el pecho y el aire entrecortado. Estoy bien, estoy en casa, no tengo de que preocuparme. ¿O sí?  Quizás es hora de ocuparme de esas cosas que me asfixian y tratar de salir a la superficie y así dejar de soñar que el mar se desborda. Y me lleva.



Cintia García

Taller el Megáfono al Sol




noviembre 18, 2023

Los cautivos





Y me pregunto sobre mi fascinación por esa película, quizá porque es una de las cosas que tengo en común con mi padre junto con nuestra enorme admiración por Ángel Vargas.
Y me pregunto por esa ciudad que fantaseo con conocer, -aunque tengo miedo de que no sea como la imagino-, y ese temor de no encontrar el Café de Rick con sus paredes de cartón piedra, y ese temor de no encontrar al gordo que regentea el Blue Parrot, y de no encontrar a Uriarte acribillado a balazos por haberse robado los salvoconductos para salir de esa ciudad, ciudad de cautivos.
Quizá me da miedo saber que -contradiciendo lo decidido por Mr. Blane- ella no partió en el avión con Lazlo, sino que se quedó junto a Rick y tuvo una familia.
 Pero esto no es posible porque él no puede ser ahora un abuelo rodeado de niños que le piden ir a McDonald´s; él está condenado a ser un tipo hermético que fuma hasta la extenuación pensando en ella, pero orgulloso de haber sabido hacerla feliz mandándola a América.
Y me doy cuenta de que yo también los tengo cautivos y no los dejo salir, solo quiero seguir disfrutando del momento en que la pareja de búlgaros gana en la ruleta lo justo para poder evitar que la joven tenga que pagar la visa a a Renault con sus favores.
¡Es que es tan intensa, es tan magnífica esa caleidoscópica muestra del ser humano con sus miedos y sus heroísmos! Cada vez que veo este film lloro, pero no es un llanto acotado, emocionado, sino que moqueo y hasta me da hipo mientras Rick lee la nota en que ella no sólo le dice que no puede verlo más, que no le pregunte por qué, que le crea...y que lo ama… y la lluvia va borrando la nota. 
Y entonces, soy yo la cautiva de esa melodía que me recuerda que no importa lo que el futuro traiga, que un beso es un beso y que un suspiro es un suspiro, según pasan los años y el tiempo.

Mónica González
Invitada especial


noviembre 16, 2023

Separación de bienes

 “Los discos, los libros, las plantas, para mí. El ajedrez, las copas altas, los huevos de porcelana, para vos”.

Lucila pensó que separarse era una división de equivalencias, pero notó que cada objeto tenía un valor no comparable.

Ella quería los discos. Escucharlos la trasladaban a imaginarse que sería otra persona. Cada canción la invitaba a jugar. A ser la protagonista de la historia que se cantaba. La podía volver a empezar las veces que quisiera. Cada acorde le hacía cosquillas en los recovecos de su cuerpo que él ni conocía. 

Los libros, la aislaban de la realidad. Cuando leía, se detenía el tiempo del reloj. Comenzaba el tiempo de cada historia contada en cada capítulo, en cada página, en cada renglón. Viajaba en el tiempo y el espacio. Habitaba ciudades y miradas, que nunca pudo con él. 

Las plantas necesitaban de ella, no como él... Las plantas le pedían que las riegue. Que las trasplante de macetas cuando se sentían apretadas. Que las aleje del sol en verano. Ella las sabía escuchar, no como a él. Parecía que hablaban distintos idiomas. 

En cambio, el ajedrez le parecía aburrido y soberbio, las estrategias para ganar se convertían en manuales eternos y complicados, sus piezas realizaban arrogantes movimientos, reglas, lo permitido, lo prohibido, blancos, negros, casilleros, jerarquías, monarquías. Las copas altas, ínfulas de superioridad, pretensión de querer ser algo que no se es, vidrio frío, bebidas que procuran elegancia y en realidad la abandona con la borrachera que generan. Los huevos de porcelana, inútil ornamento para poner en una mesita que nadie mirará, que quedará en el paso de una entrada de una casa de una ciudad donde la gente no juega a ser otra persona, no vuelve a empezar, no se hace cosquillas, no explora, no detiene el tiempo, no se riega, no se cuida, no se escucha, no habla su idioma. 



Cecilia Xabujla Génova

Taller de la Luna



noviembre 14, 2023

Doce años

Hoy podés decir que fue un buen día, estuviste despierta y animada, pudiste comer, te bañaron, te hicieron mimos, te peinaron. Ese baño te devolvió algo de dignidad. No es lo que quisieras, mejor sería poder hacerlo sola, pero lo hacen con amor y es lindo estar limpia y perfumada. De todos modos, esta hora de la tarde te pone un poco rara, será nostalgia. Hoy hace doce años. A veces parece que no, que los recuerdos se diluyen, que los días pasan y se extraña menos, que a pesar de todo la vida sigue. Pero hay otros días en que lo recordás tan claramente, con tanta fuerza, con tantas ganas de tenerlo cerca que quisieras poder viajar en el tiempo. 
Una de las chicas entra para darte de comer, te ayuda a sentarte, acomoda las almohadas, se sienta a tu lado en la cama, te muestra su mejor sonrisa, aunque sabés que está agotada. Lleva la cuchara hasta tu boca, una, dos, tres cucharadas de sopa y basta, no podes más. Le decís que se quede tranquila, que comiste bien al mediodía, que mejor a la noche comer menos y dormir liviana. 
Ella te pasa dulcemente las manos por el pelo, por la cara, levanta la bandeja, apaga el velador y te dice desde la puerta de la pieza “que descanses ma, hasta mañana”. Te vas hundiendo en un sopor parecido al sueño, sin noción del tiempo, tu cuerpo se siente como si flotara, sin embargo, no podés moverte. Como si todo sucediera lejos, escuchás que alguien te llama y vos querés ir. Y vas, pero todavía estas en la cama. Se enciende la luz, las chicas te sacuden, gritan, lloran, se abrazan. Vos querés consolarlas, pero de tu boca no sale una palabra. Todo se vuelve lento, suave, cada vez más claro. Entonces sabés que vino a buscarte, porque te lo prometió antes de irse. Tardó doce años, pero vino a buscarte. 


Adriana Sicilia
Taller del Mate



octubre 10, 2023

¡Se largó el Regionalito de Escritura 2023!

 


    Inspiradxs en el Mundial de Escritura que todxs conocen, en 2022 se nos ocurrió organizar el Regionalito de Escritura, pensado solo para quienes deseen jugar de mis tres talleres: Taller del Mate, Taller de la Luna y El Megáfono al Sol (y algunxs invitadxs especiales).
    Ayer se largó la segunda edición de nuestro Regionalito. ¡Estamos muy felices! Se trata esta vez de 25 participantes (siiiiiiiiiiiiiiiiiiii, 25!!!!!!) que competirán durante seis días, del lunes 9 al sábado 14, con consignas diarias, 24 hs. para enviar sus textos, que serán de una extensión determinada.
    Los premios los ponemos nosotros mismos, recaudando un dinero entre todos, que después repartiremos entre los premiados. El jurado es externo y secreto, y recibirá los textos sin nombre para garantizar la transparencia. También hay un premio al texto elegido por los compañeros, que consistirá en libros.
    Quiero decir que me encanta organizar esto. Me encanta el entusiasmo, el compañerismo que excede la competencia, cómo se animan al desafío de escribir cada día, cómo se atreven a dedicarle el rato diario a la escritura y a romper con la imposibilidad. Quiero decir que cada día me convenzo más de lo que la escritura hace con nosotrxs. Esta es una semana feliz. Todxs trabajaremos mucho: ellxs, escribiendo; yo, organizando. Arduo y hermoso trabajo. ¡Feliz Regionalito para todxs!


Marcela Minakowski
Prof. Universitaria en Letras
Coordinadora


agosto 26, 2023

Cuando Frank conoció a Carlitos




FICHA TÉCNICA

Título original: CUANDO FRANK CONOCIÓ A CARLITOS
Año: 2023
Duración: 72 min.
País:Argent ina
Lenguaje: Castellano-Inglés. subtitulada
Dirección: Karina Insausti
Escrita y producida: Gustavo Daniel Gonzales y Raúl Perez Rossi
Reparto: Oscar Lajad, Pablo Turturiello, Antonella Misenti
Género: Comedia Musical.


SINOPSIS

Se trata de un original musical que se había pensado para una puesta en teatro.
Gardel despliega sus más conocidas canciones, las cuales al estar subtituladas nos ayudan a apreciar su poesía. Un joven Sinatra (19 años) que admira a Gardel y quiere ser cantor como él y un Carlitos que le comparte algunos consejos, le habla de sentimientos al cantar y le tira algunos guiños para futuras interpretaciones de “La Voz”. La película está permanentemente cruzada por el amor y la emoción. Hay
algunos tangos cantados por Frank en inglés con melodía de jazz. El supuesto encuentro está situado en 1934, aunque resulta incomprobable saberlo. Es para pasar un lindo momento. Se puede ver por la plataforma de Disney.

Charly

agosto 24, 2023

¡Feliz día, lectoras y lectores!

 Hoy, 24 de agosto, se conmemora en Argentina nuestro día por el natalicio de Jorge Luis Borges.

Para celebrarlo leyendo, les compartimos un poema precioso:


«De cuando las palabras aún no eran palabras.
De cuando lo que sería sonido todavía era líquido amniótico.
De cuando el aire a través de unas cuerdas vocales te nombraba.
Había una vez y aún no lo sabías.
Un tambor expandido volcaba en tu futura interioridad
lo que guardaba dentro. Fue antes, tanto antes.
Ningún vestigio queda. Nadie en Babel hablaba así.
Nadie de entre los agolpados en el Pentecostés
escuchó de esa lengua toda hecha de inicio, toda rota.
Y allí estabas como la criatura que eras, aguardando.
Ya llegaría el tiempo,
ya saldrías un día a recoger palabras como lirios del campo,
como ojos de tormenta,
animales feroces, una epopeya acorde
a lo que pudiera suceder.»


Raquel Jaduszliwer


Que nunca perdamos el hábito maravilloso de la lectura.




agosto 17, 2023

Qué leer cuando no tenés tiempo

 

A veces estamos tan tapados de obligaciones que ni siquiera podemos dedicarnos un rato para nosotros. Ocuparnos de la casa, los chicos, el trabajo, la facultad, la familia, nos consume tiempo y energía; llega la noche y lo único que queremos es acostarnos a leer un rato, pero estamos tan cansados que se nos cierran los ojos y la novela no avanza.

¡No sufras más! Para esos momentos en que necesitás desconectarte de todo y sumergirte en alguna historia que no sea un choclazo ni tenga tramas complicadas que sea difícil seguirles el hilo, hoy te traigo cinco libros cortitos (más una yapita) para leer de una sentada (o dos), que te van a hacer pasar un buen momento antes de volver a la rutina. Quedate porque hay para todos los gustos.




Si te gustan las historias tiernas que te dejan el corazón calentito, entonces este Zambra del amor es para vos. En La vida privada de los árboles, Alejandro Zambra nos cuenta la historia de Julián, escritor y profesor de literatura, que mientras espera a que Verónica, su esposa, regrese de su clase de arte, le va leyendo a Daniela, hija de Verónica, sobre la vida privada de los árboles, mientras va reflexionando sobre su vida pasada e imaginando un futuro para la niña. Editado por Anagrama, son 117 páginas que se leen en un suspiro. Zambra no falla nunca.




Algo más liviano, pero con una profunda crítica social es
El baile, de Irène Némirovsky. Conocemos a la familia Kampf, nuevos ricos de la sociedad parisina, que para poder ser reconocidos y aceptados en el círculo de la alta alcurnia deciden hacer un baile, una fiesta, con mucho lujo, músicos y doscientos invitados. Su hija adolescente observa todos los movimientos de sus padres con respecto a la organización de este evento. Lo encontrás editado por Salamandra y les garantizo 96 páginas de entretenimiento.



¿Preferís algo de misterio? Tengo. Los vecinos mueren en las novelas, de Sergio Aguirre. Un escritor se muda al campo. Tiene por costumbre saludar a sus vecinos cuando llega a un lugar nuevo y eso es lo que hace. Se encuentra con una vecina muy particular y se va a generar entre ellos una atmósfera, cómo decirlo, un poco rara. Una historia muy ágil de leer, con giros argumentales inesperados y un final que te va a dejar con la boca abierta. Son 140 páginas que no vas a poder soltar, del Grupo Editorial Norma.

 



Si sos de leer más ficción histórica, Teoría general del olvido es para vos. José Eduardo Agualusa nos cuenta la historia de Ludovica, una mujer que decide tapiar la puerta del departamento donde vive y quedarse encerrada. Va a vivir dentro de esos muros por casi treinta años. Afuera, mientras tanto, Angola pelea por su libertad. Si bien tiene 194 páginas (el libro más largo que traigo hoy), esta historia basada en hechos reales se lee muy rápido. La editó Edhasa.




Por último, si sos de escribir diarios o te gusta leer las notas íntimas que escriben los demás, Las palabras justas de Milena Busquets es para vos. Son los apuntes que la autora hace de su vida, sus relaciones, sus pensamientos, su familia. Para los que nos gusta escribir, tiene varios apuntes sobre su proceso de escritura. 136 páginas para leer y subrayar. La editorial es Anagrama.

 Como verás, te dejé un salpicadito de historias cortas de lo más variadas. Contanos si ya las leíste, si alguna te llamó la atención o si tenés tu libro corto favorito para recomendarnos.

 Si nada de esto te convence, no te olvides que, además (y acá va la yapita) están los libros de cuentos o relatos. Como son historias cortas se pueden leer en cualquier momento: en la cola del banco, en el consultorio médico y hasta en el baño, por qué no. Hay autores y géneros para hacer dulce, solamente tenés que fijarte qué tenés ganas leer y seguro hay un cuento que te está esperando. 

Si te gustó esta entrada, te invito a que te unas a Mi librero blanco para que sigamos charlando sobre libros, que tanto nos gustan. Me encontrás en el blog y en Instagram.

 Nos leemos la próxima.


Romina Gil (un pie en cada taller)



agosto 10, 2023

Un autorretrato especial - Parte III

 Y para finalizar esta serie de autorretratos, las chicas del taller El Megáfono al Sol nos dejaron los suyos. 
Fue una experiencia hermosa que nos permitió hurgar dentro de lo que somos, de lo que fuimos y de lo que queremos ser. No se pierdan de hacerlo, se van a llevar una sorpresa con el resultado.


Marce



Soy 

Soy mi libro más amado, soy lo que escribo y lo que quedó en blanco. Las piedras que junté y las que llevo en la espalda. Los huecos, los nudos, los desiertos. Lo que escribo en lápiz, porque lo puedo borrar, aunque nunca borro lo que escribo en lápiz. Mi música vieja. Mi música muy vieja. Lo que me trajo el mar. El mar siempre. El mar que me trajo.

Soy las mujeres que me abrieron su corazón y me ayudaron a entender el mío. Soy lo que hicimos juntas desde que andamos juntas.

Soy el amor de mis hijos. Soy todo el amor que tengo. Soy todo el amor que doy. 

Soy mis queridos que nunca se van. 

Soy mis plantas y las ramitas que junto, las semillas y las hojas. 

Soy mis sueños y mis pesadillas. 

Soy para siempre mi infancia. Una nena que no sabe bien a dónde ir, pero va.


Jazmín



El labial me da rico olor y queda muy sensual. El perfume de Victoria Secret me lo regaló mi hermana del free shop. Unas sombras y el cepillo para las cejas y pestañas. La remera regalada por mi mejor amigo. Las pastillas rosas que me recetó la doctora.


Romi


Autorretrato


lo que me gusta

lo que me hace feliz

lo que amo

lo que disfruto

lo que heredé

lo que quiero legar

lo que hago

lo que quiero hacer siempre

lo que descubrí hace poco

lo que descubrí hace mucho

lo que quiero abrazar todo el tiempo

lo que me voy a llevar cuando me toque ser luz.



Cintia




Es difícil poner en una foto, todo lo que forma parte de mi vida. Intente elegir algunas cosas que representen mi presente y así poder contarles un poco quien soy.

Empiezo con la foto de la foto. Esos dos atraviesan todo el resto de lo que les pueda contar. Son los que sostiene mis malos días y los que les dan sentido a los otros.

El celular también forma parte de retrato. Me paso varias horas contactándome con mi gente… aunque me gusta más compartir momentos en vivo. Amo hablar.

Las llaves simbolizan como esta armada mi rutina, básicamente cuando me falta el auto no se organizarme.

La imagen de la Cruz Roja es por mi elección de ser voluntaria y hacer, dentro de lo posible, algunas cositas que me llenan.

El mate y el termo están donde estoy. Trabajo, partidos, viajes, charlas… siempre mate.

Mi cuaderno… otra de las cosas que me llenan el alma. Escribir y hacerlo rodeada de gente linda fue un gran hallazgo.

Mi golosina preferida. Y la notebook, que ocupa varias horas de mis días mientras trabajo. 

El resto es decorativo, pero muestra mi debilidad por las cosas que forman parte de mi hogar y que me hacen sentir bien cuando las veo.

Bueno… esta soy yo. Seguramente falten muchas cosas… pero quizás algunas todavía no las descubrí.


Ariadna




En el rincón de mi escritorio, 

reposa la computadora

Sus teclas acaricio con dulzura y pasión,

mientras la musa despierta mi inspiración.


A su lado, el café, mi fiel compañero,

sus vapores embriagan mi ser escritor.

En una taza humeante se funde en la literatura,

y brotan versos que llenan la hoja en blanco. 


El ying y el yang muestra que puede 

haber un equilibrio entre la musa inspiradora

y el ser creativo de todos los días que se 

arremanga para trabajar y pulir mi literatura.


Lili


Observando los objetos que se exponen, muestran al desnudo la parte que se quiere ocultar, en este caso cada cosa es un exponente de vida, las plantas el oxígeno, el aire puro, la belleza de sus colores, que alegran y sedan a las personas, distraen nuestras mentes, es tan mágica la naturaleza, que apena día a día que no se la valore.

La creatividad en el arte del buen gusto en una prenda, la libertad que se siente en cada creación. Es maravilloso el arte de la costura, se la desvaloriza bastante, porque requiere tiempo, buenas telas, buenos hilos, en otras palabras, es cara.

Los perros o gatos dan la felicidad que uno pierde en el trajín del día, te reciben con un amor incondicional, no les importa si estás sucio mojado o triste, para ellos sos único, y te dan más de lo que deberían dar, porque son seres inocentes, y la especie humana esconde bastante maldad.

Los libros, ese espacio donde uno puede ser el protagonista y soñar ser diferente con cada obra desde un criminal, o un ser de luz.

 El demostrar cómo es la persona, a través de lo que expone sus sentimientos, esa parte íntima, la fragilidad de su interior o mostrar una coraza para no sentirse dañada, el observar nos muestra tal cual somos.

Sencillos, un poco tímidos, o mostrando eso que el otro quiere ver de vos.

Así escueta con mucho amor y comprensión, y haber aprendido a escuchar, soy yo con un gran amor por la vida, por los animales, por la naturaleza. Pero según dicen que cuando se está tanto para el otro uno también pide a gritos comprensión y amor.



Lauri




Sabri


Hurgo entre mis cosas.

De pronto, me reflejo 

en objetos.

Los acomodo y

saco una foto.

Y aunque una vida

no entra en un rectángulo,

resultó ser

mi espejo.

Lima, alicate, formón, bisturí,

mis herramientas favoritas.

Señaladores que ruego

nunca se terminen.

Resaltadores y biromes

de colores

que ayudan a mi

memoria,

clásicos, modernos,

pasteles, flúo.

Abrochadorita

para los apuntes impresos,

me hacen sentir

que me quedé

en el siglo pasado.

Café espumoso

con leche

para el desayuno

y para acompañar

noches de estudio.

Un mate

para la merienda,

siempre amargo

y compartido.

Computadora portátil

testigo de mis

aciertos y errores.

Mouse con luces

que cambian de color

para no aburrirme.

Auriculares que

se cargan solitariamente

en su cajita

luego de haber escuchado

playlists en portugués,

español y muy poco en inglés.

Música aleatoria.

Anteojos para leer

me recuerdan

las cuatro décadas.

Celular, calendario,

fechas, turnos, recordatorios.

Todo cronometrado.

Dos seres retratados

que tienen

en sus caritas

todo y nada de mí.

Y una paleta de colores

para que elijan.

Pero no desesperen,

lo permanente

solo dura quince días.


Mariana


Siento que soy miles de Marianas en una sola. La niña, la adolescente, la mujer de hoy. De la niña, conservo la muñeca vendedora de empanadas (Ya sin su vestidito y pañuelito a lunares rojos y blancos), que me regaló la tía de mi papá. Mi foto a los dos años, dónde aparezco con los ojos llorosos ya que quería ir a jugar con la vecina. La foto a los veinte años cuando me recibí de la secundaria y siendo abanderada (Una gran sorpresa y satisfacción para mí). Una foto de adulta con mi ángel guardián, mi papá Jorge. La cartuchera y la carpeta del profesorado que, al verme, parecen decirme: “No te rindas que te falta menos que antes”. Mi pasión, el teatro, reflejados en el colgante con dije de las máscaras del teatro y en mi pulserita que dice “Teatro ️”. El cuaderno del taller literario donde semana a semana, vuelco mis ideas. La cámara digital con la que capto bellos momentos vividos y mis auriculares Bluetooth que, sin ellos, no soy nada y mis viajes serían muy aburridos sin escuchar buena música. Todos estos objetos, son tesoros para mí, ya que forman parte de mi historia de vida y me muestran quien fui y quién soy hoy… 


Eli

Trilogía: Pluma, aire, belleza…

Yo, en uso de mis facultades mentales claramente desdibujadas, vengo a exponer(me).
Comienzo con los marrones, ocres, beige, luces y sombras. 


Siempre dije que mi profesión es contadora…de cuentAs y de cuentOs. Hace un tiempo llegó hasta mí un cuaderno escrito en 1929, de puño y letra de quién sabe y en francés. Elegí a lo largo de mi existencia, distintos tipos de cuadernos y libretas para volcar mis instintos más profundos: los que tienen que ver con mi amado sur argentino y sus árboles, los del papel reciclado con sellos de libélulas y de hojas secas, pero no muertas, y la tenue y tímida luz de mis pensamientos sobre un cuenco de madera que perteneció a mi bisabuela y que me acompaña desde siempre, desde otras vidas.


Descubrí que hay un mundo más allá de los ocres y quise conocerlo. Conocí entonces mi alma nómade, la que supo conseguir un pasaporte y una visa y tomar el riesgo de ir a recorrer el mundo acompañada de sí misma, disfrutando de viajar en avión, tren, subte y colectivo; de caminar; de conocer “monumentos vivos”1 y de los otros; de vivir la cotidianeidad de otras culturas. Quiero extender mis alas y llegar al cielo volando en globo para luego lanzarme en paracaídas y buscar la tierra o el mar…


1Fragmento de “Pilar y Pilara”, en Fotos Escritas, libro inédito (aún) de Towandatehuelche, 1° edición sin fecha, página sin determinar.




Quiero ver la belleza de la vida y plasmarla con mis pinceles, con mis lápices, con mis gubias; trozar mosaicos y destrozar espejos para reflejar en un acto irreflexivo lo que ve mi alma y mi espíritu rebelde; dibujar personas, rostros, seres con luz o sin ella; moldear con barro, cerámica o algún elemento que la naturaleza me ofrezca, a mis antepasados, a mis vidas anteriores, a todos aquellos que ocupan una célula de mi cuerpo en este universo.

Así soy, así quiero ser

Con ustedes… Yo.  



Terminamos así esta serie de Autorretrato especial. Fue una experiencia hermosa, un viaje hacia nuestro interior que lo hicimos con mucho placer. Fue otra manera de conocernos y conocer a los demás.

¿Te animás a hacer el tuyo? Vas a ver que lo vas a disfrutar. Si lo hacés, etiquetanos en @revistadelmatealaluna o en @los.talleres.de.mar así lo vemos y lo compartimos.

¡Nos leemos pronto!